A lo largo de mis casi 40 años de arte, mi obra siempre estuvo ligada a la emoción. El 90% de mis cuadros son solicitados por encargo: yo me reúno con la persona interesada y, luego de una charla y conexión personal, diseño una obra específica para ese lugar y persona, de acuerdo al entorno, estilo y sensibilidad del que me convocó.